El curioso efecto que UNA UNICA SILLA VINTAGE ejerce sobre cualquier espacio, es digno de estudio, su encanto y su poder de seducción no tiene límites...
Si no me creéis, lo podéis comprobar por vosotros mismos, el experimento no conlleva riesgos ( a parte de rendirse a su belleza) pues es una apuesta segura si la silla tiene la patina de los años, y del trabajo bien hecho del artesano y el diseñador que la creó...
Pocos artistas podrían acaparar todo el protagonismo ellos solos, pero una silla vintage es capaz de esto, y mucho más...
Un experto en detectar sillas vintage con personalidad propia; Wunderkammer. En su tienda online podéis encontrar bellezas como estas:
Silla de ratán estilo "huevo" de los años 50, tan de actualidad...
o una encantadora silla de barbero de los 50, aquí el flechazo ya es total...
Sin olvidarnos de un clásico del diseño escandinavo de los 50, la silla de Tapiovaara
¿Nos sentamos? ;)
(Todas las fotos via mi panel de Pinterest Enchanting Chairs)








