Decoración con Reflexión: Un Sofá Chester





Si me permitís, me gustaría empezar la "Decoración con Reflexión" de hoy (la serie de posts donde te cuento mi visión más personal del vintage y la decoración), con una conversación que escuché entre una pareja que visitaba un mercado de pulgas;

-Pero a ver, María...¿Qué hemos venido a buscar exactamente? Porque si no me lo dices, no lo puedo encontrar.

-Nada, sólo he venido a mirar- le contestaba ella, sin hacerle mucho caso.

-¿A mirar? ¿Pero a mirar qué? Si no sabes lo que estás buscando, tampoco lo vas a encontrar... -le respondía él.

-Precisamente, tu lo has dicho, cuando lo encuentre, sabré lo que estaba buscando.

En ese momento pensé que nadie más habría podido encontrar un mejor eslogan para definir a todos los mercados vintage del mundo... Y que éste, quizás, también sea muchas veces aplicable a la vida...

Y hablando de conversaciones, estoy segura que uno de los mejores sitios para tenerlas es sentados en un sofá chester (como bien saben en el famoso programa de televisión).
 En su característico capitoné encontramos impresa la elegancia inglesa de sus orígenes, y eso se nota cuando un@ tiene la suerte de encontrar un modelo vintage desgastado por largas horas de confidencias...

Si alguien dudaba de lo fácil que es que un chesterfield se adueñe del protagonismo de una estancia, el perfecto ejemplo lo encontramos en el salón de Hilary Robertson, con unas piezas de mobiliario y una paleta de colores deliciosamente escogidas para crear un ambiente relajante y sereno, que invite a...
¡Una buena conversación, por supuesto!












Sí, lo sé, eso de escuchar conversaciones ajenas no es del todo correcto, pero hay momentos que merecen ser escritos, ¿no creéis? ;)

Un abrazo,

Kat


1 comentario:

Vieja Eddie dijo...

Hola Kat, tal cual, es como ese dialogo, uno no sabe lo que busca hasta que lo ve, mas en lo vintage, un flash, te felicito por tu blog que es excelente, alguna idea entre estilo industrial en iluminación en mi sitio por si lo quieres ver, saludos desde Argentina! Guillermo