Ferias, Desembalajes, Mercados Brocante, Mercadillos Vintage...Todos los eventos relacionados con lo antiguo y lo retro en decoración, están en auge imparable, pero...
¿Qué dudas surgen antes de asistir a uno de ellos un sábado o domingo por la mañana?
¿Puedo o debo regatear si veo un objeto que me gusta?
¿Puedo mostrar interés por la pieza de mis sueños, o eso hará subir el precio?
Mitad por profesión y mitad por pasión, estos curiosos mercados me atraen irremediablemente, y después de llevar ya unos cuantos años de errores y aciertos en este mundo, aquí os dejo EN EXCLUSIVA UNA GUÍA PARA LOS LECTORES DE EL JARDÍN DE LOS MUFFINS, PARA COMPRAR EN MERCADILLOS DE DECORACIÓN VINTAGE, un trocito de mi experiencia que me hace ilusión compartir hoy con vosotros y que espero os sea útil en vuestra próxima visita a un evento de estas características.
¿Empezamos?
-VESTIR DE FORMA INFORMAL (MENOS SI ERES UN ADICTO A LOS SELFIES DE INSTAGRAM)
Ni en plan "vengo de la capital" ni soy un turista despistado. Una ropa cómoda y desenfadada que se adapte al máximo a las inclemencias del tiempo es lo ideal, ya que este tipo de mercados acostumbran a estar en el exterior, y, o bien puedes helarte de frío, o bien puedes pillar media insolación, después de horas de dar vueltas bajo un sol de justicia...
-MOSTRAR INTERÉS, SÍ, EL JUSTO
Uno de los errores más comunes cuando vemos un objeto que nos gusta en un mercado brocante, es cogerlo con las manos como si ya fuera nuestro, mandando la señal inequívoca al vendedor de lo mucho que deseamos la pieza en cuestión...
Y aunque parezca obvio, siempre es una tentación comentar con nuestro acompañante de correrías vintage lo mucho que nos gusta ese pequeño tesoro que acabamos de ver, hemos de señalar que poner cara de despiste es todo un arte entre los vendedores más experimentados, pero escuchar escuchan y mucho...Por lo que no está de más decirlo, pero un hola o un buenos días antes de preguntar no está de más también ;)
-EL VENDEDOR, MI AMIGO
Al hacerte asiduo de este tipo de mercadillos y ferias de decoración, irás coincidiendo con los mismos paradistas una y otra vez, tu los conoces y ellos te conocen a tí y eso es una gran ventaja para ambos ya que así ellos saben que piezas buscas y tu se las puedes pedir directamente
CUIDADO CON IR DE DURO, ESO SE LO DEJAMOS A JOHN WAYNE..
Los mercados brocante se caracterizan por la gran variedad de objetos y muebles expuestos, es casi imposible que nuestros ojos y los del resto de visitantes puedan posarse sobre todos ellos, y quizás por este motivo, cuando a ti te llama la atención un objeto, el visitante de al lado cogerá un repentino interés por... exactamente el mismo objeto. Éste se nos puede adelantar, si entre regateo y regateo, decidimos aplazar su compra para dentro de un rato.
Y HABLANDO DE REGATEOS...¿SON IMPRESCINDIBLES?
Hay gente que lo de regatear le da realmente pereza y otros, que no saben o no quieren comprar sin antes haber hecho un tanteo y la adrenalina que eso conlleva. En estos sitios el regateo tiene muchos años de tradición a sus espaldas y muchos de los precios de las piezas que allí podemos encontrar, así lo reflejan. Pero en los últimos tiempos las tendencias están evolucionando (para bien, según mi parecer) debido al hecho que muchas ferias o desembalajes cuentan con particulares que venden pertenencias que ya no necesitan, o tiendas establecidas que también se han apuntado a la moda de lo efímero. Así que las normas están cambiando y es normal que algunos vendedores no acepten regateo por el precio más que razonable que ofrecen. En resumen:
Precio elevado igual a regateo obligado.
Precio más que justo igual a "que suerte has tenido llévatelo lo antes posible".
Compras más de un objeto: se impone un regateo casi obligado.
Y como casi todo en la vida, el "no" ya lo tenemos, vayamos a buscar el "sí" y preguntemos que no pasa nada...
¿Y vosotros, cuales son vuestros trucos para comprar con éxito en los mercadillos de
decoración vintage?
Feliz Semana!
-