Una Casa de Campo donde el Blanco es el protagonista






Saber ver la belleza en lugares dónde no es fácil descubrirla. 
Tener los ojos bien abiertos, olvidar prejuicios, y dejar que la creatividad vuele libremente...
Esto es lo que debieron pensar, y sentir, los dueños de esta preciosa casa de campo, cuando un día la descubrieron, en su búsqueda de un hogar con carácter. 

Esta pequeña vivienda de más de 100 años de antigüedad necesitaba una puesta a punto, hecha con mucho cariño y mimo, y sobretodo, respetando su personalidad tan especial.

Después vinieron las visitas a mercados vintage y tiendas de antigüedades, para encontrar esas piezas que complementaran a la perfección ese carisma que invadía cada rincón de la casa.

Uno de los grandes aciertos a nivel de decoración, fue ceder el protagonismo a los distintos tonos de blanco en todos sus matices, desde el blanco más puro, pasando por el marfil o el blanco roto, para crear un fondo neutro perfecto para añadir objetos de distintas procedencias y estilos, a la vez que aportaría mucha luminosidad y sensación de amplitud a los espacios.







 




El complemento perfecto para esta casa de campo con una decoración con matices rústicos y nórdicos, son los materiales naturales en su faceta más vintage. 

Maderas y fibras vegetales en los que se puede apreciar el paso del tiempo sin complejos, y que añaden calidez y un toque único a todos los ambientes.

(Todas las fotos vía Country Living)

Y no me despido sin antes anunciaros una noticia que os prometía en el último post...




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