De profundas raíces en los países mediterráneos, la magia de transformar deliciosas aceitunas en apreciado "oro líquido", se traslada a la decoración de este antiguo molino de aceite en Mallorca, convertido hoy en una casa con una sabrosa mezcla de antiguo y moderno.
Con una estructura de fuerte carácter, las texturas y rugosidades de las paredes de piedra, junto al fondo neutro creado por los suelos de cemento pulido, acompañan a piezas con estética y procedencia muy distintas entre sí.
La clásica lámpara Jieldé, una creación de los 50 de marcado acento industrial a la que un día de estos le dedicaremos un post, junto a las archifamosas Tolix de Pauchard, o la nota de diseño nórdico aportado por las Wishbone Chairs, todo ello supervisado bajo la mirada atenta de una lámpara Arco de Castiglioni.
La bella herencia de un pasado arraigado a la esencia más pura de esta preciosa isla, se percibe en toda la arquitectura de la casa, que junto a clásicos, piezas de diseño actual y detalles de corte rústico hacen de ella un delicioso mix and match decorativo.
(Todas las fotos vía CasaVogue)
P.D. Y hablando de mezclar estilos en decoración, si os apetece conocerme un poco más y saber la historia del blog, no os perdáis la entrevista que me hicieron en el blog de Tiendaoh ;)





















